Bogotá Amanece En Medio Del Caos Y La Destrucción Hoy 10 De Septiembre De 2020

Atención: Colombia hoy amanece dolida, primero por la muerte de nuestro querido colega, una persona de bien y ahora por presuntamente nueve personas más que salieron a protestar por sus derechos, posiblemente más si contamos los heridos de gravedad, pero que enseñanza deja esto:

Los policías que cometieron el crimen están en su casa viendo noticias sin verse afectados por las protestas.

La vía de hecho da como resultado más dolor y muertes en las familias.

Los policías de bien son quienes se exponen ante la exaltada comunidad.

Los daños que se generan, somos los mismos ciudadanos quienes terminamos pagándolos.

La reestructuración de la institución es más que obligatoria, las reformas son necesarias, no porque sea una institución 100% corrupta, sino porque cada uniformado tiene un superior al mando y este a su vez tiene otro según el rango, así que si un superior no es capaz de controlar a sus  subalternos la falla no es de la institución sino de sus líderes.

Ningún uniformado que tenga sanciones o investigaciones abiertas, debería estar en medio de la comunidad.

El abuso policial no terminara hasta que se ejerza un control estricto sobre los uniformados y dejen de cubrir hechos delictivos entre ellos mismos.

Los ciudadanos no solo debemos protegernos de los delincuentes, sino también de algunos uniformados.

La institución debería tener mejores superiores, que respeten al ciudadano y le brinden garantías de seguridad.

Por cada 100 policías con excelente hoja de vida, siempre habrá uno que daña la imagen de esta institución.

HAY QUE DENUNCIAR cualquier hecho por mínimo que sea, ante la procuraduría y si esto implica la afectación a un civil deberá ser remitido a la Fiscalía para iniciar el proceso por la vía ordinaria y evitar la impunidad ante la justicia penal militar.

OJO POR OJO DIENTE POR DIENTE! Esa es una solución de políticos que se quieren aprovechar de la energía y euforia de nuestros jóvenes, – en casa enseñemos a nuestros hijos que la violencia trae más violencia y es la fuerza pública quien tiene las armas, pero los ciudadanos tenemos los mecanismos, la fuerza y el conocimiento para evitar, sancionar y castigar, no con armas, con la ley.

Aquellos afectados por las protestas, por mínimo que sea, denuncien ante la procuraduría, fiscalía y ante la entidad, llevando las pruebas que lo respalden, no se queden callados ante ningún hecho que no corresponda a los principios de la institución, si desconoce el procedimiento consúltenos que con gusto brindaremos orientación.

Viceversa, aquellos policías con impecable hoja de vida que son afectados pueden iniciar las acciones correspondientes aplicando el código de policía, ya que se evidencia en varios videos como algunos son sometidos con furia, tal vez sin tenerse en cuenta que ellos NO FUERON quienes dieron muerte a nuestro colega y simplemente están obedeciendo las ordenes y malas decisiones de la administración.

La alcaldesa de Bogotá, no ha tomado las decisiones correctas, se debió haber brindado acuartelamiento a los uniformados de manera inmediata, en lugar  de enardecer a las masas retando a los manifestantes.

La administración se ha empeñado en frenar violencia con más violencia y esto no impidió que saquearan establecimientos, quemaran buses, se presentaran más de 150 heridos, se presentaran nueve nuevos asesinatos, 5 perros incinerados, uniformados heridos de gravedad entre otros hechos.

El 50% de los uniformados está en la institución esperando una pensión y un buen sueldo, el otro 50% está por vocación de servir a la comunidad y servir a la patria, lamentablemente no se podrá diferenciar uno del otro a menos que cambien los protocolos de admisión y tomar la decisión de prescindir de aquellos que no aportan nada a la Policía Nacional.

Solo bajo un buen liderato se podrá recobrar la fe en la Policía de los Colombianos.

Los policías buenos si existen, pero bajo un mal manejo administrativo e institucional.

El uniformado que quiere matar lo puede hacer con un taser, el bastón de mando, un arma de fuego, una piedra, con golpes…. No se trata del elemento se trata de la intensión, la causalidad y el resultado.

Hagámosle saber a los afectados directos e indirectos de estos hechos, que cuando se ve afectado un civil por abuso de autoridad es la justicia ordinaria quien debe investigar y castigar, no la justicia penal militar donde se archivan los casos, pero MAS AUN quien convoca a nuestros jóvenes a las calles, aquellos que usando sus redes los incitan, ellos también tienen que ser denunciados, y usted como padre, madre, hermano y amigo puede hacerlo.

Ciudadanos, no caigamos en la idea de crear más violencia porque ello traerá más dolor a nuestras familias y aprendamos a elegir mejor a nuestros dirigentes.